
La contratación de servicios generales fortalece el funcionamiento operativo y eficiente de las instituciones
9 de junio de 2026Con la participación de 116 unidades productivas del país, 26 instituciones nacionales e internacionales y la asistencia de cerca de 500 personas, arrancó, este martes, en el Claustro Las Aguas, el evento ‘Colombia conecta al mundo: mercado internacional de las MiPymes y la economía popular’.

El encuentro constituye una apuesta por la articulación institucional, la inclusión productiva y la apertura de nuevos mercados nacionales e internacionales para productores, asociaciones, unidades productivas, emprendimientos populares y MiPymes.
“Es un honor participar en este escenario, que no solo nos convoca a hablar de contratación pública sino a reflexionar sobre una transformación mucho más profunda: cómo el poder de compra del Estado puede convertirse en una herramienta real para abrir oportunidades, fortalecer capacidades productivas, impulsar la sostenibilidad y generar inclusión social en los territorios”, afirmó el director general, Cristóbal Padilla, durante la instalación del evento.
Emprendedores y unidades productivas de regiones como Cauca, Putumayo, Valle del cauca y Cundinamarca estarán, este 16 y 17 de junio, exhibiendo sus productos. En el evento también hacen presencia entidades como la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), el Ministerio de Agricultura, la Cancillería, la Unidad Solidaria, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el Banco Agrario, Artesanías de Colombia, el Sena y el Departamento de Prosperidad Social, entre otros.
También participan 11 delegaciones e instituciones internacionales como el Parlamento Andino y las misiones diplomáticas, empresas y entidades de Ecuador y Perú.
La democratización de las compras públicas ha transformado el modelo económico, contribuyendo a la inclusión social, impulsando el desarrollo de los territorios y mejorando los ingresos de los sectores populares.
“Podemos decir, con orgullo, que la contratación estatal ha permitido la participación de productores del campo, emprendedores y micro, pequeñas y medianas empresas como proveedores del Estado en 30 departamentos”, agregó el funcionario.
Las MiPymes representan, actualmente, cerca del 99,5% de las empresas formales en Colombia, generan alrededor del 79% del empleo y aportan entre el 35% y el 40% del Producto Interno Bruto (PIB) anual.

Más del 80% del tejido empresarial colombiano está compuesto por microempresas, muchas de ellas con capacidades limitadas de consolidación, dificultades para crecer y enormes retos para sostenerse en mercados altamente competitivos.
La economía popular, por su parte, incluye micronegocios, unidades productivas familiares, asociaciones campesinas, cooperativas, organizaciones comunitarias, trabajadores independientes, mujeres emprendedoras, productores rurales y múltiples formas de organización económica que sostienen la vida cotidiana de los territorios.
Esta última requiere reconocimiento, acompañamiento y oportunidades reales. “No basta con promover la creación de unidades productivas. Tenemos que generar condiciones para que permanezcan, crezcan y se consoliden… El reto, entonces, no es solamente que estos actores entren a la formalidad: es que encuentren razones para permanecer en ella. Y, allí, la compra pública tiene un papel estratégico”, enfatizó el director Padilla.
Con la ‘Ruta de la democratización’, la Agencia Nacional de Contratación Pública - Colombia Compra Eficiente ha acercado la ciudadanía al sistema de compra pública en los territorios.
Durante el cuatrienio, cerca de 165.000 personas han sido capacitadas en contratación pública. De ellas, más de 20.000 pertenecen a la economía popular.
Además, la entidad ha llegado, con presencia institucional, a 30 territorios del país, acercando herramientas, conocimiento y acompañamiento a regiones que históricamente habían estado alejadas del sistema. También ha fortalecido la participación de mujeres pertenecientes a organizaciones y emprendimientos, con más de 2.200 mujeres capacitadas.
“Ese es nuestro mayor desafío: que la democratización de las compras públicas no sea recordada como una iniciativa temporal, sino como una nueva forma de entender el papel del Estado en el desarrollo. Que nunca más las compras públicas sean vistas únicamente como un trámite administrativo”, puntualizó Padilla.










